jueves 9 de octubre de 2008


Brioni, diseñada por Nikola Djurek, es la primera familia tipográfica lanzada por la fundición digital Typotheque, que no ha sido diseñada por Johanna o Peter Bil’ak. Nikola ha sido colaborador de esta pequeña empresa con sede en La Haya (Países Bajos), desde que completó sus estudios en el Máster de Tipografía en el Type and Media de la Royal Academy of Arts, primero como ayudante en los temas de producción tipográfica y más adelante como coautor de las fuentes Fedra Serif Display, Greta Display y Greta Grande.
Brioni se desarrolla a partir de la experimentación práctica con la pluma de punta ancha, donde realizando sutiles variaciones de trazo en la práctica del dibujo, se consigue un resultado híbrido con diferentes influencias caligráficas que sitúan a esta tipografía (sobre todo la versión Text) cerca de los modelos tipográficos típicos de las fuentes Sans serif. Este mismo concepto se ha trasladado posteriormente a una versión más contrastada para una fuente de estilo más convencional. El resultado es un familia tipográfica altamente funcional de fácil legibilidad y que invita a la lectura.


La familia Brioni se presenta en dos versiones: la primera es Brioni Text, una robusta slab serif para utilización en texto a cualquier tamaño, pero especialmente indicada para impresiones de lujo. Sus proporciones y su color la hacen ideal para texto seguido, incluso en condiciones difíciles (tanto de lectura como de impresión) como por ejemplo los periódicos.
La segunda versión se denomina simplemente Brioni, una fuente de alto contraste entre sus trazos que la hace indicada para su utilización tanto en libros como revistas. Cada una de estas dos versiones se compone de cuatro pesos, con sus respectivas itálicas, versalitas y versalitas itálica.


Como todas las tipografías del catálogo de Typotheque, Brioni se puede adquirir en diversos formatos: PostScript, OpenType Standart y OpenType Pro. Las versiones en formato OpenType soportan todos los lenguajes Latino-Europeos, como por ejemplo idiomas tan curiosos como el Esperanto, el Indonesio o el Lituano.

Según el mismo Peter Bil’ak, las versiones en griego y cirílico están en desarrollo.

miércoles 1 de octubre de 2008


A diferencia de otros países como pueden ser Holanda, Inglaterra o Estados unidos, en el nuestro, la profesión de diseñador de tipos es prácticamente inexistente. Solo unos pocos han logrado editar alguna tipografías en un catálogo digital y de estos pocos, sólo un par o tres han conseguido reputación internacional. Este es el caso de Andreu Balius, Eduardo Manso o Laura Meseguer, tres grandes profesionales del sector que con sus respectivas fundiciones digitales independientes han posicionado sus nombres dentro del panorama internacional de la tipografía.

Es por eso que cuando aparece un nuevo lanzamiento tipográfico de alguien que no es ninguno de los mencionados anteriormente requiere de toda mi atención. Y si además, tengo la suerte de que es un buen amigo mío, entonces la atención es doble.

Jordi Embodas es tipo reservado y poco hablador. Lo conocí a raíz de unas piezas impresas que repartía llamadas Unes Quantes Paranoies Tipográfiques, que no eran más que unas hojas en formato A3 plegadas y que conformaban un original fanzine "solo para enfermos de tipografía", tal como él mismo comentaba. Eso ocurrió durante unas jornada que organizábamos Catalana de Tipos en el Auditori del FAD: Ligaduras.

Recuerdo también que un día me enseñó unas hojas impresas donde me mostró un nuevo proyecto tipográfico en el que estaba metido. Este proyecto (creo que me contó) formaba parte del Master de Tipografia que estaba realizando es la escuela Eina. Era una tipografía sans serif con un marcado aire Humanista. Un trabajo precioso pero que Jordi ya me avanzó que iba para largo...

Unos años más tarde, decidimos invitarlo a Ligaduras (concretamente en 2007, en nuestro 5º Aniversario) para que nos contara como llevaba el proceso de esta tipografía que llamaría Orenga. La conferencia fue muy interesante y contó las dificultades que comportan el diseño de una fuente de este tipo. Los retoques fueron numerosos y Orenga casi ya estaba acabada. Realmente era un muy buen trabajo y me hizo pensar en que el éxito estaba asegurado.

Me alegro de no haberme equivocado, ya que hace mas o menos un par de meses Orenga se puede comprar a traves de Village, una fundición tipográfica con sede en Nueva York y que funciona como cooperativa donde distribuye fuentes de reputados diseñadores como Mario Feliciano, Underware o Christian Schwartz.

Ahora solo falta que la fuente se venda mucho y Village confíe en Jordi para sus futuros proyectos. Yo personalmente le auguro un brillante futuro, aunque creo que con este primer lanzamiento, eso ya se puede dar por hecho.
Disfrutad de las imágenes de Orenga que os dejo y si la queréis comprar solo tenéis que dirigiros a la página web de Village.